La
salida fue desde la plaza de España (Lorca), con
dirección a una pedanía de la localidad lorquina
llamada Almendricos, en donde se haría una parada
técnica para reponer fuerzas. En esta primera parte
de la etapa sucedió una de las anécdotas del
Rally, el Ford T de Juan Miguel Hernández reventó
una de las ruedas traseras, no sabemos porque. Después
de comer salimos dirección Águilas en donde
acabaría la etapa y haríamos noche, otra avería
un poco más seria, el Bentley 3.5 de Ramón
Lujan sufrió una pequeña avería y se
quedó sin embrague, aunque llegó a la meta
y pasaron parte de la noche arreglando la avería
con la buena fortuna de estar preparado a la mañana
siguiente para salir. También sucedió algo
que pensamos que son de las cosas que hacen grandes a las
personas, El Ford de A Tous Sedan de Sebastián Cabrales
iba en ruta cuando otro participante le advirtió
que su rueda trasera derecha estaba a punto de salirse y
pararon los dos en el arcén, no acabaron de subir
el coche con el gato cuando la rueda se soltó, con
el buje partido por la mitad, completamente quebrado, cuando
estaban apunto de abandonar las esperanzas llegó
un lugareño y sin pensarlo dos veces le dijo a Sebastián
que el podía soldárselo, que estuviera tranquilo
que en 10 minutos se lo traía como nuevo. Así
que allí se quedaron esperando a que este buen hombre
volviera, al rato volvió y entre ambos montaron la
pieza en el coche, cuando le preguntó que le debía
este buen hombre le respondió que se preocupara de
pasarlo bien y que se sentía orgulloso de haberle
podido ayudar. Así concluyó la primera etapa. |